“Cada vez que veo las pastillas, me echan para atrás”

“Estoy cansado, todos los días la misma historia con la medicación”

“¿Seré capaz de tomarlas todos los días?”

La enfermedad crónica, implica el recibir tratamiento farmacológico. Este, tiene por objetivo mantener la enfermedad a raya, controlada, en remisión, etc.

A veces el tratamiento adecuado y / o la dosis adecuada que permite esa estabilidad, cuesta encontrarla. Entre otras cosas, es cuestión de pruebas médicas y del seguimiento de los efectos sobre la sintomatología de la enfermedad.

Podemos saber, quizás tener la certeza que la adherencia al tratamiento es lo que hace la diferencia con respecto al empeoramiento de la enfermedad, aún así, seguir tomando el tratamiento de manera continuada durante un periodo prolongado de tiempo puede resultar difícil.

Hay personas para las que tomar comprimidos puede resultarles más duro que si el modo es un jarabe, o en sobres.

También influye el intervalo entre las tomas. Tratamientos que son administrados por vía intravenosa por el personal sanitario del centro hospitalario, pude variar; por ejemplo, una vez al mes, cada dos semanas, etc. Cuando se trata de pastillas, puede variar dependiendo de la enfermedad, de una pastilla al día a varias.

Personas con enfermedad crónica que he podido atender en la consulta, tienen diferentes experiencias y emociones respecto a tomar la medicación.

Para algunas, implica un recordatorio diario de tener una enfermedad, aunque esté en remisión. A veces, implica cansancio de las dosis y las tomas. Para otras implica agradecimiento, o lo que les permite llevar y mantener una rutina de autocuidado.

Los efectos secundarios de la medicación también influyen y son una de las causas que más dificultan la adherencia al tratamiento. La preocupación sobre los efectos secundarios está muy presente, conocerlos en la medida en que lo necesites, va a ayudarte también, porque a partir de ahí puedes tomar medidas para paliar estos efectos.

Empezar con el tratamiento para una enfermedad crónica, implica también el acompañamiento por parte de tu médico y del personal sanitario. Algunas personas han compartido conmigo las dificultades para hablar con sus médicos sobre el tratamiento, y lo que les supone en cuanto a miedos, dudas, rechazo, etc. La complicada relación médico-paciente, es uno de los factores principales que afectan a la adherencia.

La propuesta es que puedas conversar con tu médico sobre el tratamiento, comienza por conocer el cómo y cuándo has de tomar la medicación. Puedes continuar comprendiendo porqué es importante recibir este tratamiento a nivel médico y también puedes reflexionar porqué es importante para ti a nivel personal.

Una de las preocupaciones de las personas en tratamiento es qué sucede si se olvida de tomar una dosis; por ello, conocer los posibles efectos, y valorar las opciones, ayuda en estos momentos. Por ejemplo, conocer e incorporar aplicaciones móviles que ayudan a recordar.

Hay personas que quieren saber más sobre el tratamiento que están tomando. La información por parte del médico es clave. Y también poder encontrar esta información en otros espacios cómo páginas webs oficiales que pueda recomendarte el personal sanitario.

Otras personas también pueden acompañarte para facilitarte la adherencia al tratamiento.

  • Familiares y allegados: pueden apoyarte con el seguimiento de tu tratamiento, cuidarte con los efectos secundarios, etc.
  • Otros pacientes: Pueden explicarte qué les ayuda a tomar la medicación, cómo se cuidan con los efectos secundarios, etc.

La adherencia al tratamiento es un proceso,

¿Qué te sirve a ti para seguir tomando el tratamiento?